Adelfa, una belleza mortal

miércoles 18 octubre 2017

    La Adelfa, Nerium oleander, también conocida como rosa laurel, balandre o trinitaria es una planta perennifolia, de porte arbustivo o arbóreo, que puede llegar a alcanzar hasta 6 m de altura.

   Es originaria de la cuenca mediterránea y crece en estado silvestre en zonas de clima templado y árido, generalmente cerca de curso de agua, en las orillas de ríos, arroyos, lagos o en barrancos.

                         

    Por sus flores es una planta muy apreciada en jardinería, siendo cultivada en como planta ornamental o en las vallas medianeras de las autopistas. Su cultivo se ha extendido a China, a Argentina, Uruguaya, Panamá, Colombia, Australia y Estados Unidos.

    Las hojas de la adelfa son enteras, lanceoladas o estrechamente elípticas, presentando la nervadura bien marcada y un color verde grisáceo. Pueden medir hasta 2 cm de ancho y entre 10 a 40 cm de largo.

    Florece en primavera y la floración continúa hasta la llegada del otoño. Las flores tiene entre 3 a 4 cm de diámetro, normalmente son de color rosa o rojizas y más raramente de color blanco, salmón o amarillo pálido.

    El fruto, de 8 a 16 cm, es fusiforme, con 8 a 16 cm de diámetro, pardo-rojizo, más o menos peloso y conteniendo en su interior 4 a 7 semillas provistas de un penacho de pelos.

            

    Antiguamente los tallos de las adelfas eran utilizados en trabajos de cestería, de modo similar al mimbre.

    La ceniza obtenida al quemar su madera se empleaba en la fabricación de pólvora. El polvo obtenido de los tallos se utilizaba como matarratas y las hojas maceradas, se empleaban para combatir la caspa y la caída del cabello.

    Es una planta muy tóxica, todas sus partes son venenosas y su ingestión puede provocar la muerte en seres humanos y animales, incluso en pequeñas dosis.

    Los primeros signos de intoxicación son gastrointestinales, con náuseas, vómitos y diarreas sanguinolentas, tras los cuales se siguen los signos neurológicos, como vértigos, ataxia, excitación nerviosa y disnea. Por último se manifiestan los signos cardíacos, con arritmias, taquicardias y finalmente parada cardíaca.

    En Japón, fue la primera planta en florecer tras la explosión de la bomba atómica lanzada sobre Hiroshima (06/08/1945).

    El nombre “Adelfa” deriva del griego “Dafne”, ninfa de los árboles que fue convertida en laurel al escapar del dios Apolo, dios griego de la belleza y las artes.

    El término “Nerion” proviene del latín “Nerium” asociado al dios griego Nereo, padre de la Nereidas, ninfas del Mar Mediterráneo. La denominación “oleander” proviene del latín “olea” que significa “olivo”, por la similitud de sus hojas.






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