Kagú, el ave nacional de Nueva Caledonia en vías de extinción

sábado 10 marzo 2018

    El Kagú, Rhynochetos jubatus, es un pájaro también conocido como Cagou, que habita en los densos bosques montañosos de Nueva Caledonia, Oceanía.

    Actualmente la especie se encuentra en peligro de extinción, debido a la pérdida de su hábitat, a la caza y a que es presa fácil para las ratas, perros y otros depredadores que han sido introducidos en su hábitat natural. Su índice de reproducción es muy bajo, cada hembra pone únicamente un huevo al año.

  

    Por el reducido número de kagús existentes y por la dificultad en acceder a los territorios en los que viven, poco se conoce de las costumbres de estos pájaros.

    Se sabe que casi no vuelan, pero que utilizan sus alas para moverse rápidamente por el bosque o para huir de los peligros.

    Confeccionan sus nidos con ramitas molidas y se alimentan de insectos, sobre todo de arañas, cucarachas y lagartijas, siendo muy hábiles en buscarlos y atraparlos entre las hojas secas que cubren el suelo.

    El kagú mide aproximadamente 55 cm y pesa cerca de 900 g. Normalmente alcanza la madurez a los 2 o 3 años y, en cautiverio, puede llegar a vivir hasta 30 años.   

     Presenta un plumaje de color gris ceniza, con tonos blancos en la zona ventral. La parte final de las alas es rayada en tonos blancos y grises, levemente más oscuros que el gris del cuerpo.

   En el clima tropical de Nueva Caledonia las plumas le sirven de aislamiento al kagú, permitiendo que se mantenga seco durante las épocas de lluvia.

   En la cabeza las plumas son largas, encontrándose plegadas hacia atrás. En señal de advertencia a otros individuos de su misma especie, el kagú las despliega formando una cresta que le proporciona un aspecto más agresivo y hace que parezcan mayores, de modo a intimidar a sus rivales. También despliega su cresta durante la parada nupcial, extendiendo igualmente las alas.

                         

   Las patas y el pico son de color rojo brillante y posee narinas que cubren los orificios nasales de su pico, usadas cuando se zambullen en el agua o cuando escarban en la tierra.

   Los ojos son grandes y le confieren una visión binocular, muy útil para encontrar a sus presas y para ver en la oscuridad de los bosques.

   El kagú emite una gran variedad de sonidos diferentes y habitualmente emite cánticos de hasta 15 minutos durante la mañana. La llamada de los kagús se parece a un aullido en dos tonos, llamada a la que debe su nombre, que es casi onomatopéyico.

   El kagú es el único miembro de la familia Rhynochetidae.







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